Efcacia de las políticas de mano dura en Paraguay ꢀuan Martens y ꢁodrigo Estigarribia ꢂ 43ꢂ74
muchas atribuciones y la Policía queda subordinada a sus mandatos, retirandole
incluso la posibilidad de realizar investigaciones.
Inmediatamente posterior a su puesta en vigencia se inició un proceso de
contrarreꢀorma (Orrego, 2016), recurriendo a varios argumentos para ese fn, sin
embargo, los principales ꢀueron que el nuevo código benefcia solamente a los
delincuentes (Köhn, 2016) y que propicia la inseguridad al impedir la lucha frontal
contra la delincuencia (Llanes, 2016). La contrarreforma se insertó en el contexto
del discurso de inseguridad global instalada tras los atentados de las Torres Gemelas
(
Vervaele, 2007) y vino a reforzar la idea de que sólo con mano dura se puede
corregir al desviado, muy instalada en la idiosincrasia paraguaya (Silvero, 2014).
De esta manera, las primeras leyes de endurecimiento penal, tras la instauración del
proceso acusatorio, aparecieron como normas especiales, a partir de 2003.
La aparición en 2008 de un grupo armado autodenominado Ejército del Pueblo
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Paraguayo, en adelante EPP , realizando ataques contra autoridades públicas y civiles,
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en la zona norte de la región Oriental (Martens, 2014) así como la creciente actividad
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del Primer Comando Capital, en adelante PCC se constituyeron en los principales
argumentos para el endurecimiento normativo y jurisdiccional en el país. De esta
manera, las modifcaciones legislativas vienen realizándose como leyes de emergencia
(
Landrove-Díaz, 2009; Aller, 2008), sin un sustento en datos de la criminalidad real,
sino más bien en la percepción de inseguridad que se difunde e instala desde los
medios de comunicación, lo que se nota claramente en las exposiciones de motivos
de las distintas modifcaciones legislativas que se han realizado.
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Para el Ministerio del Interior y para el Ministerio Público, el EPP es un grupo terrorista, que estaría
integrado por unos 30 combatientes, que cuenta con el apoyo de la población en donde operan. Acusación
fscal en la Causa Osvaldo Villalba y otros s/ Asociación criminal y Secuestro. N.º 363/2009.
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Principalmente en los departamentos fronterizos con Brasil, Concepción y Amambay; y, en San Pedro.
Es un grupo originado en los primeros años de la década de los noventa, en las cárceles de San Pablo,
primeramente, como asociación de presidiarios para defenderse de las injusticias del sistema penitenciario,
pero que fue extiendo sus acciones a diversas actividades delictivas, constituyéndose actualmente en una de
las asociaciones criminales más poderosas del Brasil y con acciones frecuentes en Paraguay (Biondi, 2009).
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