La esencia del crimen organizado  
Juan Pablo Rolón Ruiz Díaz - pág. 41 - 57  
Artículo original  
La esencia del crimen organizado  
The essence of organized crime  
Crimen organizado rekotee  
*
Juan Pablo Rolón Ruiz Díaz  
Ministerio Público. Asunción, Paraguay  
Resumen  
La actualidad criminal representa todo un desafío para las autoridades  
judiciales, quienes se enfrentan ante la oportunidad histórica de recuperar terrenos  
perdidos en materia del crimen organizado. La legislación vigente hace décadas,  
se encuentra en permanente actualización, pues el enemigo que se tiene en frente  
se desarrolla y propaga velozmente; en consecuencia, se debe revisar desde una  
perspectiva amplia al fenómeno, observarlo desde un ángulo diferente donde se  
contemplen circunstancias que permitan descifrar a la figura por completo, sin  
obstáculos. El concepto del plan da la apariencia de ser sencillo, pero se debe advertir  
que echar luz sobre las sombras en las que actúa toda empresa ilícita merece una  
técnica multidisciplinaria en que lo técnico-profesional acepte el aporte que puedan  
dar la historia, la sociología, la psicología, la geopolítica, entre otros. El combate  
a este flagelo, que contamina la convivencia humana, requiere de una reingeniería  
que fortalezca los resultados que ya se van obteniendo desde los jurídico; avanzar  
hacia una estrategia revolucionaria con la que se pueda alcanzar la meta corrigiendo  
los errores que se ha cometido hasta la fecha.  
Palabras clave: crimen organizado, filosofía del crimen, Ministerio Público.  
Aceptado: 10/06/2019  
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Recibido: 12/02/2019  
Abogado por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la (UNA, 2006), Egresado de la Carrera de Ciencias Políticas  
UNA, 2018 (en proceso de tesis). Docente Universitario de las materias Derecho Constitucional y Filosofía del Estado. En el  
Ministerio Público: Asistente Fiscal, Docente e investigador del Centro de Entrenamiento. Egresado de la Escuela Judicial;  
coautor de artículos en Revistas Jurídicas.  
Artículo de acceso abierto. Licencia Creative Commons 4.0.  
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Investigación en ciencias jurídicas y sociales 2019; 9  
Abstract  
Current criminality represents a great challenge for prosecution authorities,  
who face the historical chance to regain territory that was lost into the hands of  
criminal organizations. The current legislation, in force for decades, is under  
permanentupgrade;becausetheenemygrowsandspreadsquickly, asaconsequence,  
it must be revised from a broader perspective, and observed with a different approach  
in order to consider circumstances that enable to figure out the legal form entirely,  
without obstacles. The plan’s concept appears to be simple, but it must be advised  
that shedding light on the shades where the actions of the criminal organizations take  
place, merit interdisciplinary investigation technique that accepts the contributions  
from history, sociology, psychology, geopolitics, among others. The fight against  
this problem that taints human living requires a new model that reinforces the legal  
outcomes, and head for a revolutionary strategy that can reach the stated goal and  
correct errors that were made so far.  
Key words: organized crime, philosophy of crime, Public Ministry  
Ñemombyky  
Umi tembiapo vai ko’ãga rupigua oñemoĩ mbarete autoridad judicial kuéra  
renondépe, hi’árikuéra opyta tembiaporã teete ipu’aka jey haguã crimen organizado rehe.  
Leikuéra ojeporúva aremi guivéma, ko’ãga oñembopyahu, ojekuaápype upe  
upe mba’e vai oñemoĩva henondépe okakuaa pya’e ha ojepyaso pysove tuichaháicha,  
opa umívare tekotevẽ ojehechami jey tuichaháicha ko mba’e, tojehecha ambue  
hendáicha tojejesarekopaite opaite hendáicha ikatu haguã oñehesa’ỹijo porã  
mba’evete ojoko’ỹre ichupe. Ko tembiapo guasu, plan, ha’etevaicha ndahahasýitava,  
tekotevẽ katu ojekuaa porã oñembyesakã porãséramo ko empresa ojapo’ỹva léi ãme,  
oikotevẽumitécnicaoĩhetahápetekovearandu,umiprofesionaltomoguahẽiñarandu  
historia, sociología, psicología ha geopolítica ha hetave mba’e. Ko ojehapejokoséva  
ningo ombyaipáva yvypóra rekove oñondive, oikotevẽ reingeniería pyahu  
omombarertéva ha ohechaukáva resultado porã ojejapóva léi ryepýpe; tojeguata  
tenonde ha tojeporu umi estrategia ipyahu pyahuvéva, tomyatyrõ hembiapo vaikue  
ojejapóva gueteri ko’ãga meve.  
Ñe’ẽ tee: Crimen organizado, mba’evai apo rehegua temimo’ã, Tetãyguamba’e  
Motenondeha.  
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Introducción  
En el presente artículo se aborda la naturaleza de un hecho punible cuyas  
causas y efectos lograron permear en sectores sensibles de la nación paraguaya, al  
punto de volverse un mal endémico no sólo de un país, si no, de toda una región;  
al conectar puntos de diferentes latitudes de Sudamérica entre los que se encuentra  
estratégicamente Paraguay.  
El recorrido geográfico que transita este mal, el objetivo al que se pretende  
apuntar es el genoma que identifica a una acción en la que participan varias y  
diferentes piezas en un esquema de producción, tráfico y comercialización de bienes  
clandestinos y cómo sus beneficios económicos seducen a cada vez más individuos.  
¿Qué es aquello que influye en la voluntad de las personas para optar por  
formar parte de este fenómeno? La respuesta ofrece un punto de partida muy  
difuso, difícil de ubicar al espectador sobre el terreno. En la hipótesis que se debiera  
escoger indefectiblemente una zona a partir de la cual comenzar a tejer y develar  
la anatomía de “lo desconocido”, se debe apelar a una de las capacidades humanas  
más poderosas: la imaginación.  
Sí, ella misma, la que surge como producto de la curiosidad, y ésta a su vez,  
consecuencia de estar ante lo enigmático. Enigma, capaz sea éste el término que  
sirva de guía que venga al auxilio para iniciar el recorrido por la fisonomía de un  
concepto en el que se esperan escalas incómodas, en las que el paisaje no será como  
el que tiene acostumbrado una aventura a su viajero.  
El faro que alumbrará será el derecho, nuestra ciencia, que por medio de su  
objeto: la regulación de la conducta humana, será el otro aliado en quien se confiará  
para alcanzar el objetivo propuesto.  
Se informa al colega lector que de ahora en más será testigo de un ensayo  
diferente, novedoso, al que seguramente no está acostumbrado en una literatura  
técnico-jurídica; pues, quien le propone tal atrevida opción, tiene como propósito  
que tanto usted como innumerables otros entusiastas del saber –no necesariamente  
hombres y mujeres de derecho– y que por diferentes motivos busca adentrarse en  
un tema de actualidad, encuentre en esta propuesta un lenguaje amigable, cercano,  
abierto y sincero de parte de un redactor que se sumergirá en un ámbito que no es  
el habitual en su abanico de investigación, pero que sin embargo, encuentra en esta  
nueva oportunidad un espacio en el cual, desde una perspectiva diferente, busca  
hallar respuestas a incógnitas que le surgen a partir de un evento que toma cada vez  
más fuerza en la realidad y que preocupa.  
Hecha esta aclaración, se da la bienvenida al estudio de una modalidad de lo  
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ilícito en la que se analizará un poco de todo: historia, derecho, política, sociología,  
organización, entre otros. El inframundo de lo prohibido, desde una posición  
observadora y analítica que pretende entender cómo se produce esta problemática  
que moviliza a instituciones nacionales e internacionales y que tras sus pasos dejó  
ya innumerables víctimas inocentes; que parece no tener cura y que se da en llamar:  
Crimen organizado.  
Marco conceptual  
Todo viajero para emprender una travesía debe contar con herramientas útiles  
al partir, un mapa con un gráfico del punto de partido y otro de llegada es esencial,  
en medio, una línea que vaya conectando sitios como si de una cadena se tratase;  
todo con el objetivo de tener una noción de lo que le aguarda, sea en distancia, sea  
en tiempo.  
El plano que se utilizará aquí será la definición del concepto que nos ocupa.  
Aportes doctrinarios de otros autores servirán de suficiente apoyo para comprender  
a dónde nos conducimos:  
“…se trata aquí de la criminalidad en la empresa, con lo cual se hace énfasis  
en una criminalidad de tipo económico, que tiene como fundamento la  
organización y la finalidad estrictamente lucrativa en el sentido de ventajas  
económicas, es decir un modelo de enterprisecrime o corporatecrime…”  
(Sánchez, 2014)  
Se enfrenta a esta visión, otra en la que Cordini significa la expresión desde  
una lupa más realista, dice:  
…En primer lugar, resulta difícil delinear la criminalidad organizada como un  
objeto de estudio; pues ésta no es ni un claro fenómeno empírico discernible,  
ni encontramos acuerdo sobre cuál debe ser su “esencia” o “naturaleza”. Más  
bien, una amplia variedad de personas, estructuras y eventos están, en variado  
grado y combinación, subsumidos en este concepto… (Cordini, 2017)  
Así, se podría ir repasando la vasta gama de visiones acerca de lo que se  
pretende definir, no obstante, Samuel Malamud Herrera en su artículo jurídico  
titulado “El concepto de crimen organizado: ciertos elementos para una mayor  
concreción” cita a Donald Cressey, de quien transcribe las siguientes expresiones:  
El crimen organizado es cualquier delito cometido por una persona, ocupando,  
dentro de una división establecida de labores, una posición designada para la  
comisión de delitos, siempre y cuando tal división incluya al menos una posición  
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para un corruptor, una posición para quien es corrompido y una posición  
para quien pueda hacer cumplir esto a la fuerza. (HERRERA, 2016, pág. 6)  
Bien, estas acepciones entregan suficientes elementos que delimitan las  
fronteras dentro de las cuales se tejerá el objeto de investigación. De la primera  
se extrae – como idea central – la frase “criminalidad en la empresa”; de la  
segunda “variedad de personas, estructuras y eventos están, en variado grado  
y combinación, subsumidos” y, finalmente de la tercera “para la comisión de  
delitos”. Entonces al entrelazar cada pieza se puede razonar lo siguiente: El  
crimen organizado es la estructura jerarquizada de individuos humanos que  
interactúan en complicidad en el interior de un espacio indeterminado, con  
el fin de sostener redes o vías por las cuales un ilícito transita y del cual se  
busca obtener un beneficio económico al margen de la ley o de los controles  
institucionales.  
La idea de estar ante un comportamiento colectivo y clandestino desafía  
toda lógica lingüística; no es tarea sencilla escoger los términos adecuados  
para delinear en pocas líneas cómo se configura un crimen o delito que se  
presenta con una forma, más sin embargo es volátil, esquivo, en permanente  
transformación y fortalecimiento. No se debe caer el error de quedar satisfecho  
con una sola definición, se debe revisar constantemente la bibliografía sobre el  
tema y comprender la realidad de este complejo evento. Un poco de historia,  
dará cuenta de esto.  
Del garfio en los mares al patrón del terreno firme  
Un breve ejercicio mental nos conduce inevitablemente a los cuentos  
animados de antaño en que el villano protagonista era un “pirata”, ese personaje  
maléfico que surcaba los extensos océanos rodeado de secuaces, todos con  
figuras mutiladas o comportamientos grotescos que asechaban a navegantes  
mercantiles o aventureros. Por lo general el objetivo de estos individuos poco  
amigables consistía en hacerse por la fuerza, con violencia de tripulaciones y  
sus pertenencias, estos últimos consistentes en tesoros u otras piezas valiosas.  
La interceptación de expediciones, la captura y secuestro de personas  
eran los métodos aplicados para llevar a cabo sus fechorías al amparo de lo  
inhóspito de la alta mar. Estos relatos parecen como sacados de una novela  
fantasiosa, sin embargo, los relatos oficiales del pasado dan cuenta que fueron  
reales y bastante temidos. Quizá el corsario que legó todo tipo de leyendas  
sobre su ferocidad fue Jeireddin, más conocido como Barbarroja; este líder de  
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los asaltos marítimos ha sido inspiración de grandes fantasías en las que se imita a  
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un jefe robusto, con la voz ronca y espíritu impiadoso .  
El apogeo de estos ladrones navegantes se dio entre los siglos XV y XVI ,  
sin embargo, los antecedentes datan de milenios antes de aquellas centurias . Entre  
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los siglos XVIII al XIX, el comercio de esclavos a través del Atlántico constituyó  
un punto de inflexión entre las costas involucradas, ya que comenzaron a traficar  
con personas capturadas como prisioneras de lo profundo del África para su  
comercialización a los grandes terratenientes de las colonias europeas asentadas  
en el nuevo continente.  
La explotación de aborígenes y familias negras que eran empleados como  
esclavos y siervos llevó a otra dimensión la práctica de la piratería. Con el tiempo  
ésta dejó de ser un atractivo para los grandes maleantes, ya que los intereses se  
asentaron en tierra firme en los campos de siembra de productos primarios como  
el algodón, el café, el cacao, el té y otros commodities. La mano de obra comenzó a  
ser valorada como objeto de comercio más preciado que los mismos tesoros, lo que  
dio apertura naturalmente – aparte del comercio lícito –un mercado paralelo en el  
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que se traficó con vidas humanas . El lucro indebido alcanzado con estos negocios  
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Un relato real describe cómo este pirata suponía una amenaza que no encontraba obstáculos a sus acciones en ningún tipo  
de artilugio que se emprendiera para lograr sortear los asaltos. El Papa Julio II había enviado dos de sus más grandes galeras  
de guerra, poderosamente armadas, con la misión de escoltar un envío de valiosas mercancías de Génova a Civitavecchia. El  
buque que iba a la cabeza navegando varias millas delante y fuera de vista del otro, costeaba la isla de Elba cuando de pronto  
vio aparecer una galeota. No teniendo motivo para sospechas, prosiguió su ruta con toda tranquilidad. El capitán, Paolo Víc-  
tor, en efecto, no tenía por qué temer la presencia de piratas en aquellos parajes; los corsarios berberiscos no habían visitado  
el Mar Tirreno desde hacía muchos años, y de cualquier modo no solían atacar sino barcos pequeños. Pero bruscamente, la  
galeota abordó, y el italiano vio que su puente hormigueaba de turbantes. Sin que se oyese un grito y aun antes que la galera  
tuviese tiempo 'para defenderse, una lluvia de flechas y otros proyectiles se abatió sobre el puente obstruido de mercancías, y  
algunos instantes más tarde los moros se lanzaban al abordaje, conducidos por un jefe rechoncho, distinguido por una barba  
de un rojo llameante. En un abrir y cerrar de ojos, la galera estaba capturada, y los sobrevivientes de la tripulación se veían  
empujados como ganado al fondo de la bodega.(Gosse, 2017)  
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No es de extrañar que la época de esplendor de estos navíos errantes se diera entre dichos siglos, ya que Europa estaba  
experimentando la fiebre de las expediciones de conquista y colonización del continente americano en toda su extensión.  
Sudamérica y el Caribe eran dominios bajo posesión de España y Portugal, en tanto que Norteamérica era territorio ocupado  
por los ingleses y franceses.  
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Los historiadores más versados opinan que la piratería es tan antigua como la humanidad misma. La proliferación de rutas  
marítimas en el Mediterráneo empleadas por las antiguas civilizaciones como Egipto, Grecia y Roma ya eran blanco de  
masivos bloqueos piratas, con el propósito de hacerse con sus embarcaciones, carga y prisioneros. En varias ocasiones los  
combates de resistencia a estos asaltos terminaron en naufragios, con las mismas o peores consecuencias para los financistas  
y los comerciantes.  
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ilegales comienza a tomar forma el germen de lo que hoy es conocido como “Trata”.  
A mediados del siglo XIX, el surgimiento de la revolución industrial significó  
avance sideral en el desarrollo y el progreso de toda la humanidad, constituyó el hito  
que marcó la separación del pasado eminentemente agrícola de un futuro basado  
en la producción de bienes en masa por medio del empleo de fuentes de energías  
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como carbón, el agua y más adelante los hidrocarburos2 . El mercado se concentra  
en las ciudades, cuyos pobladores comienzan a experimentar el consumismo de  
todo tipo de productos derivados de distintas fuentes: cárnicos, embutidos, lácteos,  
medicinales, panificados, prendas, vehículos, entre otros. Junto con estos ejemplos  
la industria fomentó el desarrollo de la tecnología armamentística, vital en las dos  
guerras mundiales que azotaron a Europa en la centuria pasada.  
Corría la década de los veinte y cuando uno de los artículos más antiguos  
de producción y más demandados “el alcohol”, es objeto de censura legal en  
Norteamérica; la consecuencia se detalla muy gráficamente en el siguiente  
comentario:  
La Ley Seca fue una medida que fue aplicada en los Estados Unidos durante  
los años 20 y 30 del siglo XX. Consistía en la ilegalización de la fabricación,  
elaboración, transporte, importación, exportación y la venta de alcohol. En 1919  
se introdujo la Enmienda XVIII de la Constitución para prohibir el alcohol. Fue  
un fenómeno de estupidez colectiva considerar la prohibición como la panacea  
universal de todos los problemas sociales. La prohibición provocó un auge del  
crimen organizado. Se derogó en 1933.(Hinojosa & Marín, 2019).  
Esta política de Estado, en diez años, pretendió erradicar este mal del hábito  
social yankee, a cambio del surgimiento espontáneo de otro monstruo que llegó  
para quedarse: la mafia. Sí, nace el crimen organizado tal y cual se lo conoce  
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Opina en coincidencia. …Sin embargo, Inglaterra encontró resistencia tanto de los países esclavistas que firmaron tratados  
incumplidos sistemáticamente con la anuencia y complicidad de sus gobiernos, como en los pueblos indígenas a quienes, fun-  
damentalmente los británicos, habían enseñado a ejercer la trata como medio más rápido para la acumulación de mercaderías  
y tecnología occidentales...(García Cantús, 2008).  
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Un interesante punto de vista al respecto ofrece la autora Aurora Bosh en su artículo titulado “los violentos años veinte:  
Gánsters, prohibición y cambios socio-políticos en el primer tercio del siglo XX en estados unidos”; dice: Entre 1820 y 1850  
la industrialización, el crecimiento de la población urbana, la inmigración masiva y la política de masas iban alejando a  
Estados Unidos de aquella república agraria igualitaria de los tiempos de la Revolución y la convertían en una sociedad más  
compleja y competitiva, más desigual, pero con mayores oportunidades. (Bosch, 2010, pág. 53)  
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hoy, como estructura vertical, con un liderazgo personalizado y por debajo líneas  
de ejecuciones de mandatos. Como se destaca en la cita más arriba transcripta,  
el alcance de esta legislación federal forzó una abstinencia alcohólica masiva de  
alcance nacional, razón por la cual el crimen se adueñó de las calles neoyorquinas,  
además de otros estados, en la que familias se disputaban la hegemonía del tráfico  
y comercialización ilícitos de bebidas alcohólicas. El término mafia fue importado  
por emigrantes italianos que desembarcaron en territorio americano y encontraron  
en esta oportunidad la excusa ideal para desplegar la práctica itálica de los grupos  
secretos basados en la lucha entre linajes a sangre fría y sin escrúpulo alguno. La  
versión norteamericana de este concepto fue denominada “gansterismo”.  
En la década de los setenta EEUU se enfrentaba con la URRSS la hegemonía  
política, ideológica, social y económica en el marco de un escenario global que,  
en varias oportunidades puso en vilo a la propia existencia humana: la guerra  
fría. El mapa geopolítico de la post segunda guerra mundial repartió a través de  
enfrentamientos directos, grandes porciones de territorios - con sus respectivas  
naciones – entre ejércitos que se disputaban el predominio de las democracias  
capitalistas y las dictaduras comunistas en todos los rincones del globo. Entre tanto,  
otras batallas se libraban en ámbitos distintos como ser: la publicidad, la radiofonía,  
la televisión, la cinematografía y la música. Estos últimos ejemplos iniciaron una  
nueva era jamás experimentada: la de la comunicación, la carrera armamentística  
y la espacial.  
Uno de esos campos en los que se desarrolló enfrentamientos bélicos  
fue Vietnam, entre los años 1955 a 1975. Veinte años en los que el ejército  
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norteamericano sufrió bajas militares importantes , lo que generó un reclamo social  
particular que aclamaba la paz mundial: la cultura hippie, movimiento juvenil con  
profunda inspiración artística y del espectáculo. No obstante, este fenómeno social  
de pacificación encontró como ingrediente de cohesión el consumo de estimulantes  
y alucinógenos como la marihuana y la cocaína.  
Como toda moda, no tardó en propagarse por todos los rincones del mundo,  
principalmente en Latinoamérica. ¿Consecuencia? La respuesta no es difícil de  
responderla con precisión: Los carteles del narcotráfico.  
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Los vietnamitas enfrentados al ejército norteamericano tuvieron que innovar en la estrategia para hacer frente a uno de los  
ejércitos más poderosos del mundo, el método aplicado fue el de “guerra de guerrillas”, en que el enemigo no tenía un rostro  
visible y era imprevisible. Apoyados por la URRSS, eran provistos de armamentos de manera silenciosa, lo que permitió  
resistir tanto tiempo y con éxito. Entre tanto, del otro lado del continente, en las Antillas los países de América central y  
el Caribe imitaron esta práctica bélica auspiciados por el mismo comunismo soviético; fue abanderado de este alzamiento  
guerrillero Cuba bajo el liderazgo de Fidel Castro.  
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Poderosas organizaciones criminales se gestan en las entrañas de diferentes  
países sudamericanos como Colombia y México. Las agrupaciones ilícitas para  
delinquir así constituidas se asocian alrededor de la figura de un líder único, todo  
poderoso e impune, con influencia primero, local, luego nacional y finalmente  
internacional; la denominación que popularizó a este cabecilla fue el de “patrón”.  
De esta manera hemos arribado a nuestro tiempo, sin antes revisar los  
antecedentes inmediatos del objeto de análisis, los que arrojan como resultado lo  
que ya se había adelantado, es decir, la naturaleza indeterminada de este hecho  
punible. Sin embargo todos y cada uno de los ejemplos descriptos comparten una  
característica: la coparticipación de las conductas y responsabilidades entre: a) una  
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autoridad,b)mandosintermedios,c)resguardoyd)ejecutores ;todosdesempeñando  
sus funciones coordinadamente. Note el lector, cómo evolucionaron las asociaciones  
del surgimiento espo ntáneo (piratas), a lo mecánico (esclavitud, servidumbre y  
Trata de personas); luego como producto de improvisaciones políticas (mafia), de  
la polarización global (guerrillas) y finalmente producto de la contracultura social  
(narcotráfico). Los abonos que engendraron este anti sistema en diferentes épocas  
de la historia, dan la pauta que se está ante una criatura adaptable, acomodable  
y con la capacidad de reproducirse velozmente desde la clandestinidad hasta los  
sectores más vulnerables de la sociedad y apoderarse del reino del caos.  
¿
Filosofía? del crimen organizado  
¿Acaso esta actividad ilícita está inspirada en alguna causa que la mueve  
hacia un determinado fin? ¿Tiene un pensamiento común? ¿Qué une de manera tan  
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Concretando y para mantenernos dentro de la línea de nuestro estudio, se encuentran como atributos que brindan las bases  
para determinar en qué casos nos encontramos frente al fenómeno de criminalidad organizada, los siguientes: 1) implica una  
empresa de carácter permanente (perpetua en sí misma); 2) conformada de manera organizada con reglas y regulaciones  
internas y explícitas (si bien su estructura puede ser jerárquica o flexible, lo que no significa que no esté dirigida); 3) carece  
de objetivos ideológicos; 4) mantiene un número exclusivo de miembros; 5) posee un alto nivel de sofisticación y división de  
trabajo especializado; 6) su objetivo es la obtención de beneficios económicos a través de actividades ilícitas; 7) se vale del  
uso de la violencia así como de la corrupción de funcionarios públicos como medios para establecer un control sobre sus pro-  
pios miembros y los mercados; 8) es monopolista, en cuanto se vale de diversos medios para reducir la competencia y acceder  
a los mercados sin ninguna restricción (vg. para obtener información acerca de controles de policía, conseguir contratos de  
obras públicas, etc.); 9) realiza actividades de obstrucción a la justicia mediante la amenaza o chantaje de víctimas, testigos,  
peritos y autoridades; y 10) realizan su actuar criminal desde un país para perjudicar a personas y sociedades en otros países  
(González y Buscaglía, 2003: 82-83 y Abadinsky, 2003: 2).  
Párrafo extraído del artículo publicado por LuisAndrés Vélez Rodríguez, titulado “la lucha contra el crimen organizado como  
dilema para el estado de derecho. aproximación a una alternativa”, pág. 95, año 2008.  
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fuerte a cada integrante de estas organizaciones? En definitiva, estas interrogantes  
intentan establecer si se está ante un evento con algún tipo de pensamiento individual  
o colectivo.  
Hablar de Filosofía es ingresar al terreno interno del ser humano, adentrarse  
en aquello que lo distingue de las demás criaturas mundanas; la intelectualidad. Se  
debe atender la configuración de la estructura, entonces ¿quién piensa?, ¿lo hace un  
solo sujeto o acaso éste razona conforme el conjunto de individuos que lo acompaña?  
Tomemos un caso actual que generó caos, zozobra y calamidades en Europa  
y Medio Oriente: el ISIS. Esta agrupación catalogada como “terrorista”, por sus  
intervenciones, no solo beligerantes, sino también por instalar el horror extremista  
en países como Irak y Siria entre 2014 y 2017. También conocido como “Daesh”  
o “Estado Islámico” (EI, por sus siglas), fue una organización política, militar  
y religiosa. El arma reclutadora fue el discurso del autoproclamado “califa” del  
nuevo Estado: Al Bagdadi; quien llamó a la comunidad musulmana a la rebelión y  
obediencia con fin de recuperar los territorios del extinto imperio Otomano.  
La respuesta a esta convocatoria surtió efecto inmediato en Europa, en  
epicentros como Francia e Inglaterra, en los que se produjeron ataques a metrópolis  
y civiles por parte de “células terroristas” que reivindicaron los principios políticos  
y religiosos del líder. No escaparon de sus bestialidades naciones como España,  
Alemania, Bélgica y hasta la misma Norteamérica, que conocieron de atentados  
con explosivos, en su mayoría, ocultos tras las prendas de soldados suicidas que  
se auto inmolaban con la creencia firme de convertirse en mártires de la causa y la  
promesa que sus almas serían recompensadas en un paraíso reinado por Alá y el  
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profeta Mahoma .  
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Aquí cabe hacer una mención especial a las Cruzadas cristianas protagonizadas entre los siglos XI y XIII, organizadas y  
ejecutadas por medio de ejércitos fieles que partieron desde Europa hacia Tierra Santa con el objetivo de recuperarla del  
dominio de los musulmanes. “Los cruzados” como se denominó a aquellos voluntariamente alistados y que cometieron todo  
tipo de atrocidades “en nombre del Dios católico” fueron conquistando ciudades musulmanas, empoderados con la bandera  
ideológica de la guerra santa hasta conseguir la misión de reconquistar Jerusalén en el año 1099 y luego fundar un nuevo  
reinado hebreo. Desde entonces, todo aquél que emprendía la travesía de peregrinar hasta aquella capital del cristianismo lo  
hacía bajo el amparo de una orden de caballeros que popularizó su fama histórica con el título de los “Templarios” u Orden  
de los Pobres Compañeros de Cristo o del Templo de Salomón. Nótese, con este brevísimo repaso de los acontecimientos  
principales de aquella bárbara gesta, cómo un sector de la humanidad puede entregar lo más sagrado que posee (su vida) a una  
consigna, a una creencia con fuerte aditamento religioso; esto sin mencionar a la Inquisición o la Época de las Indulgencias,  
que tuvieron como protagonista principal a la iglesia católica apostólica romana, con persecuciones, torturas, exilios o  
asesinatos contra los denominados “impíos” y “herejes”, opuestos a la filosofía religiosa medieval reinante basada en el  
teocentrismo puro, lo que devino finalmente en dos respuestas que fragmentaron a la cristiandad: Este antecedente sirve para  
graficar cómo, en el pasado, organizaciones o instituciones “legitimaron” actos de lesa humanidad hacia quienes profesaban  
un credo diferente u osaban en cuestionar la interpretación de la cosmovisión del mundo medieval. Todo, reposado en ese  
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Sin entrar en más detalles sobre esta barbarie contemporánea, lo que aquí  
resulta oportuno revisar es qué y cómo logró alcanzar adeptos, no sólo en la creencia  
musulmana, pues, también captó simpatizantes de otros credos que se enrolaron  
voluntariamente para luchar por una causa sangrienta. Evidentemente, hubo y  
hay una carga ideológica enorme como para alcanzar la convicción e inclinación  
de personas hacia lo ilícito, se apela por medio de un mensaje radical claudicar  
conciencias que pierden la razón con el fanatismo. En este caso particular, lo  
religioso compromete directamente lo político, como estilo de vida, como filosofía  
de la realidad.  
En Sudamérica las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia),  
son otro ejemplo de captación paramilitar. Con un constante y contundente discurso  
armado, enraizado en los campos del comunismo chino, reivindicaron “derechos  
de la clase campesina explotada por la burguesía y el imperialismo”. Oculto en los  
montes cafeteros de Colombia desde la década de los sesenta, esta banda subversiva  
estableció alianzas con otra organización criminal, la del narcotráfico, con la que  
mantuvo un contubernio logístico y económico, a través del tráfico ilícito.  
No es raro escuchar a un “capo narco” tener actitudes solidarias con los menos  
favorecidos a quienes seduce con donativos. También en la realidad y la ficción el  
guión mafioso se escuda en mensajes pseudo religiosos, como dándole un ropaje  
divino a las actividades que tras las sombras realizan (En muchos casos logran  
igualmente la impunidad del colectivo social, que eleva al capo narco a la calidad  
de un mesiánico). Así es cómo en muchos casos los grupos criminales se debaten  
“entre el bien y el mal”. Cuando son capturados por las autoridades competentes  
para ser sometidos a investigación penal, la exposición mediática es aprovechada  
para instalar en el consciente colectivo la figura de “un perseguido político”; ya  
en prisión, operan desde el mismo interior de las penitenciarías donde se gestan  
pandillas” (cunas del microtráfico).  
Los ejemplos pueden sumarse y profundizarse, no obstante, en este espacio  
no se puede abarcar como debiera esta dimensión de la problemática, ya que lo  
desborda. Sin duda en cada organización existe lo que se conoce como “misión” y  
visión”, con las que se pretende definir un objetivo y una filosofía; ésta última es  
la inspiración de la primera, la que define cómo se pretende construir el camino o  
método en la práctica para hacer realidad los fines de la empresa. En el sub mundo de  
superado pensamiento que la tierra era el centro del universo y que los poderes políticos de los reinados absolutistas eran  
investidos por Dios, con la coronación de su representante terrenal: el Papa.  
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Investigación en ciencias jurídicas y sociales 2019; 9  
lo ilícito se siguen los mismos patrones, impregnando desde lo oscuro mentalidades  
débiles, inocentes, a las que se intenta hechizar con la “idea” de que lo prohibido es  
lo más cercano al éxito y el atajo más idóneo para alcanzar los objetivos materiales  
que ofrecen el lujo, la ostentación, la fama. Si estas realidades no son filosofías,  
pues entonces, no se tiene una lectura adecuada del fenómeno; el Estado combate  
con las fuerzas públicas −en el terreno– a los delincuentes y con políticas públicas  
(
educación, sistemas de salud, fomentos del deporte y la cultura), frena el avance de  
la propaganda inmoral.  
Toda conducta –Base de todo hecho punible− es producto de una decisión,  
ésta es tomada luego de una reflexión y así, en retrospectiva, necesariamente, se  
debe llegar hasta el origen que motiva a un hecho humano. Las normas jurídicas  
regulan eventos que involucran a personas en un determinado momento y para  
el futuro, esas reglas escritas y obligatorias no sólo van dirigidas a disciplinar  
comportamientos, también pretenden influir en las voluntades libres que, desde la  
sociedad oscilan entre lo permitido y lo prohibido; siempre en el medio. El lector  
letrado se preguntará ¿qué tiene que ver todo esto con el crimen organizado? ¿Cuál  
es la relación jurídica? La respuesta está en los art. 17, al 25; 28 al 34 y 65 al 68 y  
concordantes del Código Penal vigente en la República del Paraguay.  
En contestación a las interrogantes hechas al inicio de este apartado, se puede  
deducir que en el crimen organizado existe una lógica que orquesta cada intervención  
y a sus participantes; el terrorismo, el tráfico ilícito, la trata de personas, la guerrilla,  
el narcotráfico, el lavado de dinero y muchos más, conviven en un plano distinto  
al real, desafiando hasta los mismos límites de las soberanías internacionales.  
Cada ejemplo construye su perversidad con un liderazgo ante el cual se aglutinan  
conciencias frágiles, dispuestas a obedecer mandamientos; ser brazos ejecutores de  
órdenes que bajan en línea recta, por diferentes jerarquías hasta llegar a la presa.  
Sí, toda conducta humana es propensa a imitar, adherir, a congeniar; el crimen  
organizado no es la excepción, cada pieza pensante suma y en términos globales  
actúa como un cuerpo, con ideales y reflexiones que constituyen el alma que se  
apodera malignamente un colectivo rebelde a un orden, transgresor de las normas,  
entregado a un fin corporativo que desprecia con su filosofía lo razonable.  
Calificación jurídica del crimen organizado  
Al repasar los aspectos históricos y filosóficos del crimen organizado, se  
perfila el objetivo de la presente investigación; la meta se alcanza con la descripción  
legal del fenómeno.  
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La esencia del crimen organizado  
Juan Pablo Rolón Ruiz Díaz - pág. 41 - 57  
La calificación jurídica es la definición de aquello que está prohibido o  
permitido; no existe un hecho punible que se califique como “crimen organizado”,  
pues lo que define tal concepto es una modalidad de comportamiento colectivo (una  
estructura) que se revela de diversas maneras penalmente relevantes.  
Así, el Código Penal Paraguayo en sus arts. 129 (Trata de personas), 139  
(
Proxenetismo), 14ꢀ (Invasión de inmueble ajeno), 19ꢀ (Lesión de Confianza), 193  
(
Usura), 196 (lavado de dinero), 206 al 210 (Comercialización de medicamentos  
nocivos, Comercialización de medicamentos no autorizados, Comercialización de  
alimentos no autorizados, Comercialización y uso no autorizados de sustancias  
químicas y Comercialización de objetos peligrosos); tipifica las conductas punibles  
que podrían cometerse colectivamente.  
Esta cita no desestima otros hechos castigados penalmente y que son  
cometidos individualmente por miembros de organizaciones criminales - Nos  
referimos a homicidios (arts. 105 y 107), maltrato físico o lesión grave (arts. 110 y  
1
(
12), Privación de libertad (art. 124), Extrañamiento de personas (art. 125), secuestro  
art. 126), Toma de rehenes (art.127), Abuso sexual en niños (art. 135), Violación de  
domicilio (art. 141), daño (art. 157), hurto agravado en banda (art. 165), Robo (art.)  
66; entre otros - Bilateral o multilateral, sea como parte del esquema delictual de  
1
la organización, sea con responsabilidad personal exclusiva.  
Para entender qué significa el crimen organizado, se debe apelar a la legislación  
internacional (Bilateral o multilateral), incorporado a nuestro derecho positivo y por  
lo tanto vigente en el territorio paraguayo. Como punto de partida se invoca a la Ley  
1
n° 2298/03 que en artículo 2 dice:  
a) Por grupo delictivo organizado se entenderá un grupo estructurado de tres o  
más personas que exista durante un cierto tiempo y que actúe concertadamente  
con el propósito de cometer uno o más delitos tipificados con arreglo a la  
presente Convención con miras a obtener, directa o indirectamente, un  
beneficio económico u otro beneficio de orden material…  
2
En virtud a esta legislación se aprobaron otras como la Ley n° 2.396/04 ,  
3
4
Ley n° 3216/07 y Ley n° 3533/08 , no obstante contener criterios de actuación y  
1
que aprueba la convención de las naciones unidas contra la delincuencia organizada transnacional.  
Que aprueba el protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas especialmente mujeres y niños que  
2
complementa la convención de las naciones unidas contra la delincuencia organizada transnacional.  
3
Que aprueba el protocolo contra la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones,  
que complementa la convención de las naciones unidas contra la delincuencia organizada transnacional.  
4
Que aprueba el protocolo contra el tráfico ilícito de migrantes por tierra, mar y aire, que complementa la convención de las  
naciones unidas contra la delincuencia organizada transnacional  
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Investigación en ciencias jurídicas y sociales 2019; 9  
colaboración entre Estados en la lucha contra determinados hechos punibles en los  
que estén afectados dos o más territorios.  
Igualmente, se puede reproducir la definición dada por otros autores, versados  
en la materia; al respecto se puede citar a Isidoro Blanco quien dice:  
El delincuente organizado es un empresario, y la organización actúa como  
una auténtica empresa criminal, que asume los modelos y estructuras propias del  
mundo de la industria y de los negocios. Se habla de la “industria del crimen”, de  
empresas criminales” y, dado su carácter transnacional, de “multinacionales del  
crimen”; o lo expresado por Ramón Ochoa:  
el crimen organizado está siempre relacionado con un mercado ilegal. Si  
bien la violencia es de suma importancia para obtener resultados económicos, no es  
imprescindible que la actividad que caracterice al grupo sea el uso de la violencia,  
la fuerza o la intimidación. Incluso en ocasiones basta con tener la reputación de  
violencia para intimidar a las bandas y a las autoridades. (Recalde Galván, 2013) .  
De este par de acepciones, se toma de la primera, el término empresa. Blanco  
presenta al crimen organizado como un emprendimiento con fines de lucro, es decir,  
como una Compañía privada que funciona idéntica a una legal; con instalaciones,  
maquinarias, personal, seguridad, logística, proveedores; flota de automóviles,  
aeronaves, buques (En algunos casos se ha llegado a capturar en flagrancia el tráfico  
de narcóticos ilegales, ¡hasta en submarinos!); en fin, el autor da la noción de todo  
un esquema montado para sostenerse todo el tiempo que dure en la clandestinidad  
o la impunidad.  
La segunda definición refiere a los casos en que el grupo humano recurre a la  
explotación de individuos como serían las empresas constituidas en negro en que  
se emplean a personas desprovistas de todo tipo de derechos laborales; para evadir  
impuestos o dedicadas al contrabando. Por citar ejemplos en los que la violencia no  
es la moneda de cambio o el eje central de organizaciones criminales.  
Independientementedelanormativaaplicable, nótesequeelobjetodelpresente  
estudio se presenta como un juego de puzle, que requiere de habilidad, inteligencia,  
paciencia y sabiduría para dar con cada pieza y con ella develar la imagen oculta,  
que puede reflejar varios paisajes ilícitos. La ley en este caso desempeña un rol  
fundamental como política anti criminal de Estado, que viene a contrarrestar estas  
actividades delictuales por medio de contrapesos institucionales administrativas y  
judiciales quienes interactúan en el proceso de investigación; porque no se debe  
olvidar que en los casos de Lavado de dinero, los actores principales devienen en  
poderosos magnates del mercado; multimillonarios amasadores de fortuna a través  
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La esencia del crimen organizado  
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de un entramado corporativo multinacional que interviene, inclusive en muchos  
casos, en el régimen financiero o bancario con el ánimo de ocultar el origen ilícito  
de la fuente de riqueza.  
Conclusión  
Sobre el tema se abordó en demasía jurídicamente, mas, el trasfondo que  
subyace en el fondo es materia aún pendiente. Cuando se pretende combatir un  
mal debe estudiarse no sólo la cara visible de la llaga, también debe comprenderse  
su origen, revisar los antecedentes en general y particular; cada evento es único,  
si bien las similitudes siguen en pie, marcando presencia, dejando huellas. Con el  
paso del tiempo, la tecnología y las comunicaciones han venido a perfeccionar al  
crimen organizado, lo han potenciado al punto de proponer nuevos espacios en los  
que aventurarse (delitos informáticos), a través de actores diferentes a los que se  
dificulta ir tras sus pasos.  
EnlaRepúblicadelParaguay,lalegislaciónpenalesrevisadapermanentemente  
en lo que a crimen organizado se refiere y resulta necesaria la actualización  
constante, en vista a que se está ante un flagelo que cuando llegó, lo hizo para  
quedarse, no ofrece tregua alguna; al contrario, parece propagarse y multiplicarse.  
Esto nos debe llevar a una profunda reflexión: Se está cediendo terreno. Ahora, si  
se cuenta con las armas necesarias para hacer frente a este enemigo ¿qué es lo que  
debilita al Sistema?  
No se trata de una debilidad institucional, es decir, de incapacidad de  
contestación o de reacción; no, las batallas se pierden por dos motivos fundamentales  
a saber: cuando la estrategia fue la incorrecta o cuando el “camarada” resultó ser  
un enemigo. El crimen organizado en el territorio paraguayo transcurre por un  
momento de retroceso, en el que el Estado con sus diversas instituciones políticas  
está redoblando sus esfuerzos en aquello que, resulta fácil pronunciarlo, pero en  
la práctica es más complejo de lo que se imagina: cumplir la ley. No es sencillo  
sacudirse de una mancha que penetró varios tejidos y que se mantuvo impune por  
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tanto tiempo, con la mirada cómplice de muchas autoridades; sin embargo, se debe  
reconocer que toda iniciativa importa un compromiso responsable. Las dos grandes  
bandas del narcotráfico transnacional como el PCC y el Comando Vermelho ya no  
tienen en frente a autoridades complacientes o aliadas, se está recuperando espacios  
que se pensaban perdidos; porciones de soberanía patria en los que “la ausencia  
del Estado” era palpable, hoy, están volviendo a controlarse, síntoma de que las  
instituciones públicas actúan como aliados sociales fundamentales.  
Entre ellas se encuentra el Ministerio Público, con funcionarios fiscales  
formados técnica y jurídicamente para ir a la vanguardia contra un adversario  
poderoso e implacable. Desde el año 2017 a la fecha, se han alcanzado varias victorias  
sonadas que exponen un cambio de mentalidad en las filas de un Poder Judicial  
fortalecido en la convicción de ser una herramienta de servicio a la ciudadanía;  
renombradas personalidades del escenario político centralizado y descentralizado  
van cayendo una por una, sospechadas de formar parte de varias organizaciones  
criminales; se debe reconocer que falta mucho aún, pues, no se venció la guerra.  
Estos logros aún no son visibilizados socialmente como deberían, en mayor  
parte porque el sistema penitenciario se ve colapsado estructuralmente por décadas  
de abandono, las celdas no dan abasto para alojar en su interior a compatriotas y  
extranjeros con dudosa reputación local e internacional; se recurre a expulsiones  
al extranjero o reclusiones en espacios no aptos para el cumplimiento de medidas  
prisión preventiva o condenas. Y aún mucho más. Se debe reconocer que desde la  
Fiscalía General del Estado se comienzan a dar señales positivas contra miembros  
sensibles del crimen organizado; la respuesta está en el hecho que la estructura  
fiscal en el presente está preparada y fortalecida no solamente en materia jurídica,  
sino también con técnicos que están reencausando el perfil institucional hacia el  
blanco certero: conocer la esencia del crimen organizado.  
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Delincuencia Organizada Transnacional.  
Ley n° 2.396/04 que aprueba el protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata  
de personas especialmente mujeres y niños que complementa la convención  
de las naciones unidas contra la delincuencia organizada transnacional.  
Ley n° 3ꢀ16/07 Que aprueba el protocolo contra la fabricación y el tráfico ilícitos  
dearmasdefuego, suspiezasycomponentesymuniciones, quecomplementa  
la convención de las naciones unidas contra la delincuencia organizada  
transnacional.  
Ley n° 3533/08 Que aprueba el protocolo contra el tráfico ilícito de migrantes por  
tierra, mar y aire, que complementa la convención de las naciones unidas  
contra la delincuencia organizada transnacional.  
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