Rev. jurid.
Investigación en ciencias jurídicas y sociales 2019; 9
fuerte a cada integrante de estas organizaciones? En definitiva, estas interrogantes
intentan establecer si se está ante un evento con algún tipo de pensamiento individual
o colectivo.
Hablar de Filosofía es ingresar al terreno interno del ser humano, adentrarse
en aquello que lo distingue de las demás criaturas mundanas; la intelectualidad. Se
debe atender la configuración de la estructura, entonces ¿quién piensa?, ¿lo hace un
solo sujeto o acaso éste razona conforme el conjunto de individuos que lo acompaña?
Tomemos un caso actual que generó caos, zozobra y calamidades en Europa
y Medio Oriente: el ISIS. Esta agrupación catalogada como “terrorista”, por sus
intervenciones, no solo beligerantes, sino también por instalar el horror extremista
en países como Irak y Siria entre 2014 y 2017. También conocido como “Daesh”
o “Estado Islámico” (EI, por sus siglas), fue una organización política, militar
y religiosa. El arma reclutadora fue el discurso del autoproclamado “califa” del
nuevo Estado: Al Bagdadi; quien llamó a la comunidad musulmana a la rebelión y
obediencia con fin de recuperar los territorios del extinto imperio Otomano.
La respuesta a esta convocatoria surtió efecto inmediato en Europa, en
epicentros como Francia e Inglaterra, en los que se produjeron ataques a metrópolis
y civiles por parte de “células terroristas” que reivindicaron los principios políticos
y religiosos del líder. No escaparon de sus bestialidades naciones como España,
Alemania, Bélgica y hasta la misma Norteamérica, que conocieron de atentados
con explosivos, en su mayoría, ocultos tras las prendas de soldados suicidas que
se auto inmolaban con la creencia firme de convertirse en mártires de la causa y la
promesa que sus almas serían recompensadas en un paraíso reinado por Alá y el
4
profeta Mahoma .
4
Aquí cabe hacer una mención especial a las Cruzadas cristianas protagonizadas entre los siglos XI y XIII, organizadas y
ejecutadas por medio de ejércitos fieles que partieron desde Europa hacia Tierra Santa con el objetivo de recuperarla del
dominio de los musulmanes. “Los cruzados” como se denominó a aquellos voluntariamente alistados y que cometieron todo
tipo de atrocidades “en nombre del Dios católico” fueron conquistando ciudades musulmanas, empoderados con la bandera
ideológica de la guerra santa hasta conseguir la misión de reconquistar Jerusalén en el año 1099 y luego fundar un nuevo
reinado hebreo. Desde entonces, todo aquél que emprendía la travesía de peregrinar hasta aquella capital del cristianismo lo
hacía bajo el amparo de una orden de caballeros que popularizó su fama histórica con el título de los “Templarios” u Orden
de los Pobres Compañeros de Cristo o del Templo de Salomón. Nótese, con este brevísimo repaso de los acontecimientos
principales de aquella bárbara gesta, cómo un sector de la humanidad puede entregar lo más sagrado que posee (su vida) a una
consigna, a una creencia con fuerte aditamento religioso; esto sin mencionar a la Inquisición o la Época de las Indulgencias,
que tuvieron como protagonista principal a la iglesia católica apostólica romana, con persecuciones, torturas, exilios o
asesinatos contra los denominados “impíos” y “herejes”, opuestos a la filosofía religiosa medieval reinante basada en el
teocentrismo puro, lo que devino finalmente en dos respuestas que fragmentaron a la cristiandad: Este antecedente sirve para
graficar cómo, en el pasado, organizaciones o instituciones “legitimaron” actos de lesa humanidad hacia quienes profesaban
un credo diferente u osaban en cuestionar la interpretación de la cosmovisión del mundo medieval. Todo, reposado en ese
5
0