El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado Peruano - Danielle Annoni - 93-110  
Reporte de casos  
El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado peruano  
The VRAEM region: between narco-terrorism and the indifference of Peruvian State  
VRAEM: Narcoterrorismo ha Peru Estado, jehechagi pa’ũme jeiko  
Danielle Annoni*  
Universidad Federal de Paraná-Brasil  
David Fernando Santiago Villena Del Carpio**  
Universidad Federal de Santa Catarina-Brasil  
Recibido: 14.06.17 – Aceptado: 01.08.17  
Resumen  
El narcoterrorismo en el Perú continúa siendo una realidad incómoda dentro  
del escenario nacional. Aunque el terrorismo en sí no representa una amenaza  
como lo fue en los años 80 y 90, éste ha mutado, encontrando nuevas fuentes de  
*
Profesora de Derecho Internacional y Derechos Humanos en la Universidad Federal de Paraná.  
Contacto: danielle.annoni@ufpr.br.  
Doctora en Derecho Internacional por la Universidad Federal de Santa Catarina. Líder del Grupo de Estudios  
Observatório de Direitos Humanos” ligado al Conselho Nacional de Pesquisa - CNPq. Líder del Grupo de  
Estudios “Direitos Humanos nas Relações Internacionais” ligado al CNPq. Investigadora del proyecto sobre  
Direito Internacional dos Refugiados e o Brasil: Um Estudo dos Direitos Reconhecidos pelo Brasil aos Refu-  
giados e como se dá o Acesso à Justiça em caso de Violação”, fnanciado por el CNPq -  
MCTI/CNPq/Universal 14/2014. Responsable de la Cátedra Sérgio Vieira de Mello pela UFSC.  
*
*Miembro del Grupo de Estudios “Observatório de Direitos Humanos”  
Contacto: fernando.villena@posgrad.ufsc.br  
Graduado en Derecho por la Universidad Católica San Pablo (PERÚ), Máster en Derecho y Relaciones  
Internacionales por la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC, Brasil). Doctorando en Derecho por la  
Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC, Brasil). Miembro del Grupo de Estudios “Observatório de  
Direitos Humanos”. Membro del Grupo de Estudios “Núcleo de Pesquisas e Extensão sobre as Organizações  
Internacionais e a promoção da Paz, dos Direitos Humanos e da Integração Regional - EIRENÈ”  
9
3
REV. JURID.  
Investigación en Ciencias Jurídicas y Sociales. 2017; 7  
fnanciamiento. Es de esta ꢀorma que opera, principalmente en la región del Valle  
de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro en adelante VRAEM, la cual se extiende  
sobre cinco departamentos: Apurímac, Ayacucho, Cuzco, Huancavelica y Junín. El  
VRAEM es una región donde la presencia del Estado es poca o nula, incapaz de  
imponer su imperio, por lo que los terroristas de Sendero Luminoso se asociaron a  
los narcotrafcantes o, en algunos casos, asumieron ese papel. Por consiguiente, los  
narcoterroristas son capaces de operar a sus anchas, llenando el vacío dejado por el  
Estado, además que el cultivo de hoja de coca se presenta como la única alternativa  
económica para el campesinado. Por ello, el presente trabajo buscará analizar el  
impacto que el narcoterrorismo causa sobre las comunidades campesinas, así como  
la indiferencia del Estado Peruano.  
Abstract  
Narco-terrorism in Perú continues to be an unconfortable truth within  
domestic scene. Even though terrorism itself does not represent a major threat, in  
the way it did in the eighties and nineties, it acquired new forms, by getting new  
funding sources. That is the way it operates, mainly, in the region of the “Valley  
of the Apurímac, Ene and Mantaro rivers” (VRAEM, from now onwards), which  
covers fve Departments: Apurímac, Ayacucho, Cuzco, Huancavelica and Junín.  
The VRAEM is a region where the State is unable to enforce the law, due to its  
little or null presence, consequently, the Sendero Luminoso terrorists associate  
with drug-traꢀfckers, and in some cases, they become traꢀfckers. As a result, the  
terrorists operate as they please, flling up the emptiness leꢀt by the State, besides,  
the coca leaf cultivation is regarded as the only economic alternative for peasantry.  
For this reason, the present paper seeks to analyse: the impact that narco-terrorism  
9
4
El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado Peruano - Danielle Annoni - 93-110  
has on the peasant communities, and the indifference of the Peruvian State.  
Ñembyapu’a  
Narcoterrorismo Perúpe are guivéma ojaho’i mbarete upe tetã, tuicha háicha.  
Pe terrorismo ndaha’evéima ramo jepe peteĩ kyhyje guasu ymave ary 80 ha 90  
rupiguáicha, kóva ha’ete ku oñembohete ambue jeýva ha ojuhu jey ome’ẽva ichupe  
kuéra ivirurã. Kóicha hína omba’apo opárupi ko’ýte umi valle oĩva ysyry rembe’ýre  
Apurímac, Ene ha Mantaro avei VRAEM, ohupytypáva 5 tetã vore: Apurímac,  
Ayacucho, Cuzco, Huancavelica y Junín. VRAEM ningo peteĩ tetã pehẽ guasu,  
upépe Estado ñeñangareko sa’i etemi térã noguahẽi voi, ndohechaukái ete voi  
ipu’akakue, ha umi Sendero Luminosogua oñomoirũma katu narcotrafcantentendi,  
térã katu oĩ avei ha’ekuéraite voi oiko upéicha, upekuére umi narcoterroista ojapo  
ojaposéva ipe ha ipukuévo, ha’ekuéra omynyhẽ ha ojapo Estado rembiapo rangue, ha  
avei oñeñemitymbaite upépe pe kóka ha ndaipóri voi ambueichagua ñemitỹ upépe.  
Upévare, ko tembiapo ohesa’ỹijo mba’éichaitépa oñeñandu hína pe narcoterrorimo  
chokokue kuéra komunidápe, ha upéicha avei Peru Estado jehechagi.  
Palabras clave: Estado Peruano, narcoterrorismo, Sendero Luminoso,  
comunidades campesinas, hoja de coca.  
Keys word: Peruvian State, narco-terrorism, Sendero Luminoso, peasant  
communities, coca leaf.  
Ñe’ẽ apytere: Peru Estado, narcoterrorismo, Sendero Luminoso. Chokokue  
komunida, kóka rogué.  
9
5
REV. JURID.  
Investigación en Ciencias Jurídicas y Sociales. 2017; 7  
Introducción  
Las actividades terroristas en el Perú acabaron. Sería un error afrmar lo  
contrario. Si bien los grupos terroristas ya no poseen la misma fuerza que tenían  
en la década de 1980 y 1990, todavía existen células que zozobran a la población  
del interior del país, especialmente aquella que vive en la región del Valle de los  
ríos Apurímac, Ene y Mantaro en adelante VRAEM. Esta región se extiende sobre  
cinco departamentos: Apurímac, Ayacucho, Cuzco,  
Huancavelica y Junín, identifcada por ser una zona con poca o nula presencia  
del Estado, lo que se traduce en infraestructura precaria, falta de servicios básicos y  
por qué no, desnutrición. Además, también se identifca por ser una gran productora  
de hoja de coca, la cual, después de procesada químicamente, se convierte en  
cocaína y es exportada hacia los países del norte.  
Es en este contexto que los terroristas, asociados al narcotráfco o, incluso,  
los llamados narcoterroristas se han apoderado de esta región, llenando el vacío de  
poder dejado por el Estado peruano. De esta forma, son capaces de implantar su  
administración y ejercer un efectivo control en esa parte olvidada del Perú.  
Si bien el Estado peruano se esfuerza para extirpar la amenaza terrorista  
de esta zona, sus esfuerzos parecen vanos. Esta situación puede deberse en parte,  
a que su accionar está enfocado solamente en el sector militar, descuidando al  
campesinado, al cual no le es ofrecido cultivos alternativos a la hoja de coca. Es por  
ello que, dicho cultivo se muestra como la única salida para la subsistencia, además  
de la presión ejercida por los narcoterroristas y la falta de protección por parte del  
gobierno, hace imposible la elección de otro cultivo.  
Por esa razón, el presente artículo busca analizar el impacto que el  
narcoterrorismo causa sobre la región del VRAEM y en ese sentido, cuál es la  
política implementada por el Estado peruano para lidiar con este problema, en esa  
región.  
9
6
El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado Peruano - Danielle Annoni - 93-110  
1. El VRAEM y el cultivo de la hoja de coca  
El VRAEM se extiende sobre cinco departamentos: Apurímac, Ayacucho,  
Cuzco, Huancavelica y Junín, caracterizado por la poca o nula presencia del Estado.  
Es una de las más grandes regiones donde se cultiva la hoja de coca, materia prima  
que sirve para la posterior elaboración de la pasta básica de cocaína, así como del  
clorhidrato de cocaína.  
De acuerdo con el Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2014,  
presentado por la Ofcina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en  
adelante UNODC, la extensión del cultivo de hoja de coca en el Perú es de 42,900  
hectáreas, de los cuales el VRAEM alberga 18,845 hectáreas.  
Estos números cobran sentido cuando se analiza el total de la producción  
nacional. En este caso, la producción nacional de hoja de coca en el 2014, fue de  
100,840toneladas, 9,000toneladascorrespondenalconsumotradicional.Elvolumen  
restante de 91,840 toneladas se articula al narcotráfco para ser transꢀormada en pasta  
básica y clorhidrato de cocaína (UNODC, 2015, pág. 16). Debido a las hectáreas  
cultivadas en el VRAEM, esta zona se convierte en la principal productora de hoja  
de coca. Es importante resaltar que: el VRAEM alberga el 67,8% de la producción  
nacional (UNODC, 2015, pág. 17).  
Por ese motivo, cuando los medios hacen mención de dicha región,  
generalmente es debido a dos hechos relacionados entre sí: primero, las incursiones  
realizadas por fracciones de Sendero Luminoso; segundo, porque esta región es el  
principal productor de cocaína del país (O’Brien, 2008, pág. 32).  
Sin embargo, la historia del VRAEM no siempre ha estado ligada al cultivo  
de coca destinada a la producción de cocaína. En la década de 1960, estaban bien  
extendidos las siembras de café y de cacao, que por aquel entonces eran apreciados  
en el mercado internacional, lo que atrajo a varios campesinos que ocuparon esas  
tierras para dedicarse a esos cultivos. Este ambiente propició el desarrollo de esta  
9
7
REV. JURID.  
Investigación en Ciencias Jurídicas y Sociales. 2017; 7  
zona, a través del establecimiento de servicios agropecuarios, así como fnancistas.  
No obstante, el accionar de Sendero Luminoso espantó del lugar a los comerciantes,  
productores y fnanciadores (O’Brien, 2008, pág. 33).  
Ante este panorama y ante el poco apoyo del Estado, los cultivos de café  
y de cacao perdieron fuerzas, siendo suplantados masivamente por los de hoja de  
coca, con el sostén de los narcotrafcantes que operaban en el lugar. Por ese motivo,  
gran parte de los ingresos registrados vienen de la hoja de coca, generando gran  
dependencia en la vida económica del VRAEM, situación que se mantiene hasta  
nuestros días.  
Sin embargo, aunque la comercialización de la cocaína es una actividad  
lucrativa, esos benefcios económicos no son percibidos por los campesinos, pues  
son retenidos por los narcotrafcantes. En este sentido, mientras que en el 2014 el  
precio de la hoja de coca era de US$ 4,3 por kilo, el precio de la pasta básica de  
cocaína se erigía en US$ 843 por kilo. Esta proporción se muestra constante desde  
2010, tal como lo reꢁejan las siguientes fguras:  
Gráfco 1: Precio promedio de la hoja de coca, 2010-2014 (US$/kg)  
o  
us$ / kg  
2
2
2
2
2
010  
3.1  
011  
012  
013  
014  
3.3  
3.3  
4.3  
4.3  
Fuente: Ofcina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2015  
9
8
El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado Peruano - Danielle Annoni - 93-110  
Gráfco 2: Precio promedio de pasta básica de cocaína, 2010-2014 (US$/kg)  
o  
us$ / kg  
2
2
2
2
2
010  
845  
011  
012  
013  
014  
815  
737  
863  
843  
Fuente: Ofcina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2015  
Gráfco 3: Precio promedio de clorhidrato de cocaína, 2010-2014 (US$/kg)  
o  
us$ / kg  
2
2
2
2
2
010  
974  
011  
012  
013  
014  
1,025  
993  
1,310  
1,178  
Fuente: Ofcina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2015  
Estas fguras demuestran la relación asimétrica entre los precios de la  
hoja de coca y sus derivados industriales. En el primer caso, los benefciarios son  
los campesinos que cultivan la hoja de coca, por lo que reciben un exiguo pago,  
mientras que los productores y/o comercializadores, tanto de la pasta básica de  
cocaína como del clorhidrato de cocaína, se adjudican un pago mayor y es dominio  
del narcotráfco.  
Frente al problema que representa el cultivo ilegal de hoja de coca, la política  
9
9
REV. JURID.  
Investigación en Ciencias Jurídicas y Sociales. 2017; 7  
del gobierno peruano está centrada en la erradicación del cultivo de aquellas  
hectáreas que están destinadas a servir de materia prima para la elaboración del  
clorhidrato de cocaína. La siguiente fgura muestra la evolución de esta política.  
Gráfco 4: Cultivo de coca erradicados en Perú, 2006 - 2014 (ha)  
Fuente: Ofcina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2015  
Esta fgura muestra la creciente preocupación del gobierno peruano por  
erradicar la mayor cantidad de hectáreas posibles. Para entender esta política, vale  
recordar que el artículo 31 del Decreto Ley n.° 22.095, relativo a la Represión del  
1
00  
El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado Peruano - Danielle Annoni - 93-110  
Tráfco Ilícito de Drogas, prescribe la prohibición del cultivo de coca en nuevas  
áreas del territorio peruano. Es decir, el cultivo de coca restricto a aquellas áreas  
que, ancestralmente, han cultivado la coca para su uso tradicional, registradas en la  
Empresa Nacional de Comercialización de la Coca, en adelante ENACO. Por ello, la  
política de la erradicación se centra en áreas que violan esta ley, intentando regular  
la extensión de hectáreas dedicadas a su cultivo.  
Asimismo, el Estado peruano, dentro de su Estrategia Nacional de lucha  
contra las Drogas, delinea un Programa de Desarrollo Alternativo, como uno de sus  
ejes principales el fomento de cultivos alternativos. Entre estos cabe resaltar el café,  
cacao (los cuales ya eran cultivados antes), palma aceitera y otros, que cuenten con  
una fuerte demanda, tanto interna como externa. Para ello, es necesario brindar  
asistencia técnica a las comunidades campesinas “en las etapas de instalación,  
producción, cosecha y post cosecha” (Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida  
sin Drogas, 2012, pág. 46).  
No obstante, como se verá más adelante, estas políticas no llegaron a buen  
puerto debido a la presencia de las facciones terroristas de Sendero Luminoso,  
el cual se ha aliado a las huestes de los narcotrafcantes, oꢀrece protección para  
continuar con este ilícito negocio.  
El siguiente apartado se centra en el problema que constituye el terrorismo,  
así como la alianza hecha con el narcotráfco en la zona del VRAEM.  
2
. El terrorismo en el Perú  
En primer lugar, se debe tener en claro qué es el terrorismo. La denominación  
de terrorismo constituye un problema, debido a la variedad de opiniones sobre  
este problema. Algunas de estas defniciones pueden ignorar las amenazas, otras  
enꢀocarse en los atentados contra la vida o todavía intentar defnir quién es no  
combatiente(Forst,2008,pág.4).Deestaforma,anivelinternacional,organizaciones  
como la Liga de las Naciones y su sucesora, las Naciones Unidas, tienen difcultad  
1
01  
REV. JURID.  
Investigación en Ciencias Jurídicas y Sociales. 2017; 7  
para llegar a un acuerdo sobre la defnición de terrorismo, lo que no sucede en las  
organizaciones regionales que adoptaron una denominación más genérica (Saul,  
1
2
006, pág. 99) . En el intento de superar este obstáculo, en el 2005, Kof Annan  
indicó que: “debía entenderse por terrorismo aquel acto destinado a causar la muerte  
o herir gravemente a los civiles” (Forst, 2008, pág. 4).  
Sin embargo, algunos países árabes sugirieron adicionar una excepción en  
esta defnición dado que, con el problema palestino, no podía aplicarse a los casos  
de resistencia frente a la ocupación extranjera (Forst, 2008, pág. 4).  
Debido a la difcultad de llegar a un acuerdo, el uso de la palabra “terrorismo”  
no está exento de polémica, siendo utilizado de forma peyorativa para describir una  
causa como ilegal, en vez de describir una conducta (Crenshaw, 2000, pág. 406).  
ParaCrenshaw,terrorismoconsisteen:“unaviolenciadeliberadaysistemática,  
realizada por pequeños grupos, cuyo objetivo es intimidar una audiencia, con fnes  
políticos y simbólicos” (Crenshaw, 2000, pág. 406). Además, “el terrorismo es una  
guerra asimétrica entre un Estado y un actor no-estatal” (Ganor, 2009, pág. 15).  
Otra defnición más amplia considera que:  
Terrorismo envuelve objetivos políticos y metas. Se basa en la violencia o  
en la amenaza de violencia. Es utilizado para generar miedo en un público  
objetivo y para expandir el miedo más allá de las víctimas de esa violencia.  
La violencia implica una organización y no individuos aislados. El terrorismo  
envuelve un actor o actores no estatales como los perpetradores de la violencia,  
las víctimas o ambos. Finalmente, el terrorismo es la violencia creada para  
generar poder en situaciones en que el poder ha sido previamente deteriorado  
(
por ejemplo, la violencia intenta mejorar la base de poder de la organización  
1
La Unión Europea, por ejemplo, defne terrorismo como cualquier acción cuyo objetivo sea causar la muer-  
te o herir gravemente a civiles o no combatientes con el propósito de intimidar a la población o forzara algún  
o bien o a hacer o abstenerse de realizar algún acto (Kessler, 2007, pág. 25).  
1
02  
El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado Peruano - Danielle Annoni - 93-110  
que ejecuta la acción) (Lutz; Lutz, 2005, pág. 7).  
De esta descripción se puede resaltar que la violencia con fnes políticos  
es el elemento característico del terrorismo. Otros elementos son: uso o amenaza  
de violencia, público objetivo y generar miedo en la sociedad. El público objetivo  
puede ser cualquiera, desde políticos, militares, ofciales del gobierno, hasta sus  
opositores, grupos étnicos o religiosos (Lutz; Lutz, 2005, pág. 8). Además, para que  
el terrorismo sea efectivo, la población tiene que ser consciente de los ataques, caso  
contrario no se obtendría la audiencia necesaria para alcanzar sus objetivos.  
A nivel mundial, el terrorismo cobró importancia después de los atentados  
terroristas contra las Torres Gemelas, en Estados Unidos, el 11 de setiembre del  
2001. Debido a ello, fueron celebrados convenios internacionales que tratan el  
problema, destacando en el ámbito americano, la Convención Interamericana contra  
el Terrorismo de la Organización de los Estados Americanos, en adelante OEA,  
frmada el 3 de junio del 2002. El objetivo de la Convención es prevenir, castigar  
y eliminarlo. Para alcanzar este objetivo, se basa en diez instrumentos jurídicos  
2
internacionales .  
La mencionada Convención pide la adhesión de los Estados a los  
instrumentos jurídicos internacionales en la defnición del terrorismo (artículo 2),  
además de adoptar las medidas necesarias para adecuar sus legislaciones internas a  
2
Convención para la Represión del Apoderamiento Ilícito de Aeronaves (1970); Convención para a Repre-  
sión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Aviación Civil (1971); Convención sobre la Prevención y  
Castigo de Crímenes contra Personas que Gozan de Protección Internacional, Inclusive Agentes Diplomá-  
ticos (1973); Convención Internacional contra la Toma de Rehenes (1979); Convención sobre la Protección  
Física de los Materiales Nucleares (1980); Protocolo para la Represión de Actos Ilícitos de Violencia en los  
Aeropuertos que Presten Servicios a la Aviación Civil Internacional, complementaria a la Convención para la  
Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Aviación Civil (1988); Convención para la Supresión de  
Actos Ilegales contra la Seguridad de la Navegación Marítima (1988); Protocolo para la Supresión de Actos  
Ilícitos contra la Seguridad de las Plataformas Fijas Situadas en la Plataforma Continental (1988); Conven-  
ción Internacional para la Supresión de Atentados Terroristas con Bomba (1997) y; Convención Internacional  
para la Supresión del Financiamiento del Terrorismo (1999) [CONVENCIÓN INTERAMERICANA CON-  
TRA EL TERRORISMO, 2002, art. 2 (1)].  
1
03  
REV. JURID.  
Investigación en Ciencias Jurídicas y Sociales. 2017; 7  
las disposiciones de los mencionados tratados.  
Dado que el presente artículo se enfoca en la realidad peruana, se acogerá  
a la defnición que la ley peruana da sobre el terrorismo. Para ello, se remonta al  
Decreto Ley n.° 25475, de 1992, el cual afrma que:  
El que provoca, crea o mantiene un estado de zozobra, alarma o temor en  
la población o en un sector de ella, realiza actos contra la vida, el cuerpo,  
la salud, la libertad y seguridad personales o contra el patrimonio, contra  
la seguridad de los edifcios públicos, vías o medios de comunicación o de  
transporte de cualquier índole, torres de energía o transmisión, instalaciones  
motrices o cualquier otro bien o servicio, empleando armamentos, materias o  
artefactos explosivos o cualquier otro medio capaz de causar estragos o grave  
perturbación de la tranquilidad pública o afectar las relaciones internacionales  
o la seguridad de la sociedad y del Estado…(artículo. 2)  
Es importante resaltar que, este Decreto Ley fue dado en el primer gobierno  
de Alberto Fujimori, poco tiempo después del autogolpe de Estado propinado por  
el citado presidente. Sin embargo, gobiernos democráticos posteriores ratifcaron el  
tenor de este Decreto Ley, pues se ajusta a la realidad peruana.  
Del citado Decreto Ley, se pueden extraer los elementos centrales utilizados  
para la defnición de terrorismo. En primer lugar, yace el elemento político, pues  
el objetivo del terrorismo es afectar las relaciones existentes dentro de la sociedad  
o las relaciones internacionales entabladas por los Estados. En segundo lugar, está  
el uso o amenaza de violencia, debido a que el terrorismo está destinado a crear o  
mantener un estado de miedo en la población afectada. Este estado de miedo puede  
ser alcanzado a través de acciones concretas o por amenazas realizadas contra la  
población civil o los elementos de las fuerzas armadas. Por último, están los blancos  
de los ataques terroristas, los cuales pueden ser tanto propiedades privadas como  
públicas.  
1
04  
El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado Peruano - Danielle Annoni - 93-110  
El inicio de la violencia terrorista conforme a la Comisión de la Verdad y  
Reconciliación puede ser fechado el 17 de mayo de 1980, cuando Sendero Luminoso  
quemó públicamente las ánforas electorales de las elecciones generales en el distrito  
de Chuschi, en Ayacucho (2003, pág. 60).  
Luego,en1982,dirigirásuluchacontralasFuerzasArmadas,desencadenando  
el asesinato sistemático sea contra comuneros, policiales, miembros de las fuerzas  
armadas y de todo aquel que deseaba oponérsele. Estos ataques tenían la intención  
de generar repercusión en los medios de comunicación, así como dar un matiz de  
conꢁicto interno armado.  
Cabe resaltar que, los medios de los que se valía Sendero Luminoso eran  
extremamente violentos, procurando generar el mayor terror posible dentro de la  
población, sin guardar respeto a normas básicas sobre la guerra y los derechos  
humanos (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, pág. 54).  
Sin embargo, la relación del terrorismo con el narcotráfco no se haría  
patente de inmediato, sino recién en 1983, cuando la policía antinarcóticos sufrió  
ataques con explosivos (Rubio, 2004, pág. 2). A partir de ese momento, el entonces  
presidente peruano, Fernando Belaúnde Terry, acuñó el término narcoterrorismo a  
las acciones ligadas tanto al narcotráfco como al terrorismo.  
En este sentido, se puede afrmar que el terrorismo y el narcotráfco no se  
encuentran separados ya que “la estructura del mercado negro internacional donde  
se abastecen las organizaciones terroristas resulta muy difícil hacerse cliente de los  
trafcantes de armas sin terminar siéndolo de los narcotrafcantes” (Reinares, 2001,  
pág. 45).  
De la misma manera se pronuncia la Administración para el Control de  
Drogas, en adelante DEA, por sus siglas en inglés, que afrma:  
Los vínculos entre las organizaciones terroristas y los narcotrafcantes son  
de varias formas, desde la facilitación, protección, transporte y tributación,  
1
05  
REV. JURID.  
Investigación en Ciencias Jurídicas y Sociales. 2017; 7  
hasta el tráfco directo conducido por la organización terrorista para fnanciar  
sus actividades. Los narcotrafcantes y los terroristas tienen necesidades  
logísticas similares, ya sea en material o el tráfco de bienes, personas o de  
dinero (2002, traducción libre).  
Deestaꢀorma, elnarcotráfcoyelterrorismomantienenunaestrecharelación,  
podría decirse que es casi una simbiosis delictiva, en la que los más afectados son  
los campesinos que se dedican al sembrío de la hoja de coca, dado que no son  
benefciados del rédito obtenido por el tráfco ilícito de drogas.  
En este apartado, es importante resaltar que tanto el narcotráfco como  
el terrorismo no surgen de la nada, sino que tienen de tras, un contexto político,  
económico y social del cual emergen. En ese entendimiento, se puede encontrar  
la desigual distribución de renta que afecta al país principalmente, a la población  
3
de más bajos recursos, que vive en la sierra central o el llamado Perú profundo .  
A ello, se le suma una relativa ausencia del Estado, arrastrada desde el virreinato  
y que continúa en la época republicana, además de los pocos recursos destinados  
al despliegue de las fuerzas armadas en esa zona. Estos elementos, favorecen la  
aparición y diseminación de grupos que operan fuera de la ley, que aprovechan el  
vacío dejado por el Estado para imponer su voluntad sobre la población local.  
Asimismo, los eꢀectos del narcotráfco no se restringen a la explotación que recae  
sobre los campesinos, sino que también se traduce en otras actividades ilícitas, “tales  
como el tráfco de armas, el lavado de dinero, la prostitución, los juegos de azar y permite  
la difusión de esas prácticas a nuevos mercados” (Amaya & Silva, 2003, pág. 19).  
Deestaforma,secorrompepaulatinamentealasociedadgenerandouncírculo  
3
Se entiende por Perú profundo a aquella región de la sierra, generalmente sierra central, que está abando-  
nada por el Estado peruano, o que muestra pocos vestigios de la presencia estatal. Esta ausencia del Estado  
se traduce en falta de servicios básicos, falta de educación escolar, desnutrición y problemas de alcoholismo.  
Asimismo, la mayoría de la población es quechua hablante, lo que difculta, aún más, el acceso a la inꢀorma-  
ción en esta región olvidada.  
1
06  
El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado Peruano - Danielle Annoni - 93-110  
vicioso donde es gestada. Los campesinos gastan su salario en las “diversiones”  
disponibles en su poblado, por lo que se ven en la necesidad de seguir cultivando  
la coca para pagar sus deudas, así como por la coacción que sufren por parte de los  
narcoterroristas.  
Por ello, es importante que la actuación del Estado sea frme y coherente con  
la realidad vivida por los campesinos en el día a día. No se puede tratar de imponer  
una política planifcada desde la capital, sin comprender que las necesidades que se  
tienen que suplir en el campo son diferentes de las necesidades de la ciudad.  
Conclusión  
La lucha contra el terrorismo es una gran tarea que todos los gobiernos están  
obligados a atender. Si bien es cierto que la captura, en 1992, de Abimael Guzmán,  
líder de Sendero Luminoso, así como la Operación Chavín de Huántar llevada a  
cabo en 1997, le restó fuerza al terrorismo, se debe comprender que éste todavía  
no ha muerto. Ahora el propósito de su lucha cambió, debido a que encontraron  
nuevas ꢀormas de fnanciamiento. De esta ꢀorma, ha mutado hasta convertirse en un  
narcoterrorismo.  
El VRAEM es una región donde la presencia del Estado es poca o nula,  
incapaz de imponer su imperio, por lo que los terroristas de Sendero Luminoso  
se asociaron a los narcotrafcantes o asumieron ese papel. Por consiguiente, los  
narcoterroristas son capaces de operar sin control, sustituyendo el vacío dejado por  
el Estado. Además, el cultivo de hoja de coca se presenta como la única alternativa  
económica para el campesinado, por lo que no existe otro modelo de desarrollo para  
ellos, sino colaborar con los narcoterroristas, sea de forma voluntaria o forzada.  
Porconsiguiente, las políticasdel Estadoperuanotienenque estardirigidasen  
dos direcciones: en primer lugar, la erradicación total de los grupos antisubversivos  
que pretenden desestabilizar las instituciones del Estado. En segundo lugar,  
incentivar los cultivos alternativos, tales como el café o el cacao, que ya mostraron  
1
07  
REV. JURID.  
Investigación en Ciencias Jurídicas y Sociales. 2017; 7  
su efectividad en décadas pasadas.  
Asi mismo, a nivel regional, la lucha contra el narcoterrorismo no será  
resuelta sólo por el Estado de origen. Es necesario contar con la ayuda de los demás  
países de la región, ya que estos problemas se pueden expandir más allá de las  
fronteras nacionales, convirtiéndose de esta forma, en un problema que amenace  
la seguridad regional. Es por ello que urge la cooperación entre los Estados de la  
región para elaborar respuestas conjuntas, con el objetivo de parar su diseminación.  
Referencias  
Amaya, A. y Silva, D. (2003). Terrorismo y narcoterrorismo: el caso de Colombia.  
Fronteira,2 (4), 7-27.  
Comisión de la Verdad y Reconciliación (2003). Informe Final. Recuperado de:http://  
cverdad.org.pe/ifnal/. Perú.  
Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (2012). Estrategia  
Nacional de lucha contra las Drogas 2012-2016. Recuperado  
de:  
http://www2.congreso.gob.pe/sicr/cendocbib/con4_uibd.  
nsf/8FE34E42B623D47805257CAF00528280/$FILE/Estrategia_Nacional_  
Lucha_ContraDrogas_2012_2016.pdf  
Crenshaw, M. (2000). The Psychology of Terrorism: An agenda for the 21st Century.  
Political Psychology,21(2), 405-420.  
Organización de los Estados Americanos. (2002). Convención Interamericana  
contra El Terrorismo. Recuperado de: http://www.oas.org/xxxiiga/espanol/  
documentos/docs_esp/agres1840_02.htm  
Decreto Ley n.° 25475. Diário Ofcial El Peruano, Lima, Perú, 6 de mayo de 1992.  
Decreto Ley n.º 22095, Diario Ofcial El Peruano, Lima, Perú, 21 de febrero de 1978.  
Drug Enforcement Administration. (2002).Narco-Terror: the worldwide connection  
1
08  
El VRAEM: entre el narcoterrorismo y el descaso del Estado Peruano - Danielle Annoni - 93-110  
between drugs and terror. Recuperado de: http://2001-2009.state.gov/p/inl/rls/  
rm/8743.htm  
Forst, B. (2008). Terrorism, Crime and Public Policy, Cambrige University Press.  
Ganor, B. (2009). Terrorism in the Twenty-frst Century. En ShmuelShapira, (Ed.),  
Essentials of Terror Medicine(pp. 13-26). Nueva York: Springer-Verlag.  
Lutz, J. y Lutz, B. (2005).Terrorism: Origins and Evolution, Palgrave Macmillan.  
O’Brien, P. (abril-junio de 2008). Coca y violencia en la historia y el presente  
del VRAE. Quehacer, (170), pp. 30-44.  
Ofcina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (2015). Perú: Monitoreo de  
Cultivos de Coca 2014. Recuperado de: https://www.unodc.org/documents/  
crop-monitoring/Peru/Peru_Informe_monitoreo_coca_2014_web.pdf.  
Reinares, F. (2001). Patriotas de la muerte. Quienes han militado en ETA y porqué.  
Madrid: Taurus.  
Rubio, M. (2004). Narcoterrorismohispano: ETA, drogas y guerrillas  
latinoamericanas, Instituto Universitario De Investigación Sobre Seguridad  
Interior, 1-12.  
Saul, B. (2006). The legal response of the League of Nations to Terrorism, Journal  
of International Criminal Justice, 4 (1), 78-102.  
1
09